miércoles, 5 de diciembre de 2007

Barcelona se queda documentos secretos demuestran espionaje Franco a masones

Publicado en: Terra el 4-12-2007
Los autores del libro 'Franco contra los Masones', Xavier Casinos y Josep Brunet, han entregado hoy a la biblioteca pública Arús de Barcelona los documentos utilizados para elaborar esta obra, que atestiguan el espionaje del dictador a los masones españoles para evitar que este grupo 'acabara con el régimen'.En un acto presidido por el alcalde, Jordi Hereu -como presidente de la Biblioteca-, Casinos y Brunet han depositado estos documentos a los que los servicios secretos de Franco tuvieron acceso gracias a una mujer cubana -cuya identidad secreta responde a las iniciales A.D.S.-, esposa de un miembro exiliado de una logia masónica española, y que traicionó a su marido por su simpatía con el régimen franquista.
Estos 2.000 documentos, que pertenecían a la Asociación Masónica Internacional y que permanecieron ocultos durante cerca de cinco décadas hasta que salieron a la luz pública gracia al libro, podrán ser consultados ahora en las dependencias de esta biblioteca pública, especializada en asuntos relacionados con la masonería.
Casinos ha recordado que Franco -de quien era conocida su gran inquina hacia este colectivo- tuvo así información directa de las actividades que los masones españoles, exiliados en Lisboa, mantuvieron durante la Segunda Guerra Mundial
Los autores del libro explican que el dictador pudo saber de primera mano que la masonería, un importante grupo de poder en todo el ámbito internacional, no sería un problema para el régimen fascista de Madrid ya que tras el fin de la guerra, el estalinismo se convirtió en la principal y única obsesión de los países aliados.
Para Casinos, entre los documentos que demuestran la 'traición internacional' a la masonería española -que además mantuvo en Lisboa contactos con Don Juan, el padre del Rey-, destaca una carta del entonces primer ministro británico Winston Churchill -reconocido masón- en la que éste abogaba por mantener a Franco como aliado en la lucha común contra el comunismo.
En esta línea de 'realpolitik', además de contar con el respaldo del mandatario británico, Franco dispuso de la ayuda indirecta de dos presidentes norteamericanos, ambos masones también -Roosevelt y Truman-, quienes optaron, primero, por no inmiscuirse en la Guerra Civil, y posteriormente toleraron la continuidad del dictador español cuando desde el exilio se pensaba que caería junto a Hitler y Mussolini.
Por su parte, el alcalde, Jordi Hereu, ha asegurado que es 'lógico' que estos documentos pasen a formar parte de la biblioteca Arús ya que su fundador, Rossend Arús, fue un destacado masón, y este recinto cuenta con más de 80.000 piezas documentales relacionadas con una organización que tuvo muchas raíces en Cataluña.