domingo, 5 de octubre de 2008

Masonería en Francia. L'Express


Francmasonería:

Las respuestas de los senadores.

L' Express planteó tres preguntas a cada uno de los aspirantes a la Presidencia del Senado. He aquí sus respuestas íntegras.

¿Qué representa, para ustedes, la francmasonería? ¿Cuál es su papel en la sociedad francesa? ¿Cuál es su influencia en la redacción y el voto de las leyes?

Los dos principales rivales: Jean-Pierre Raffarin et Gérard Larcher.

Jean-Pierre Raffarin, senador UMP de la Vienne:

La Francmasonería es para mí una escuela de pensamiento antes de ser una organización. La reflexión filosófica que desarrolla penetra en la sociedad a través de valores como la laicidad, la fraternidad, el humanismo. Para la ley contra el velo en la escuela, para la laicidad, fui beneficiado en 2004 con un verdadero apoyo de los francmasones en todos los grupos de la Asamblea y del Senado.

Gérard Larcher, senador UMP de Yvelines:
Para mí, la francmasonería es una familia de reflexión y pensamiento que hunde sus raíces en el Siglo de las Luces. A través del papel importante que jugó bajo la III República, donde muchos de sus valores inspiraron legislaciones fundadoras, contribuyó a construir nuestra democracia.Más profundamente, el movimiento masón compone a mi juicio círculos de espiritualidad no religiosa cuyas preocupaciones humanistas e interrogaciones ante el misterio de la vida no dejan de hacer eco en mi fe y en mi compromiso cristiano.Respecto al hecho religioso, es una espiritualidad de acción, comprometida con su tiempo, donde la contemplación no tiene un lugar principal. No me imagino por ejemplo una masonería monacal. Sin embargo, como las Iglesias, la masonería desarrolla un sentimiento de participación comunitaria, factor de identidad y de solidaridad. Como las Iglesias y como la República, predica la fraternidad.Habida cuenta de este sentimiento, la influencia de la francmasonería no me parece ni más ni menos importante que la de otras fuertes comunidades de pensamiento de nuestro país que se implican en la vida social. No es necesario imaginarse nada fantástico a causa del halo de secreto que rodea el movimiento masón. Para el voto de las leyes, no existe un "bloque masón". Hay reparto, igualitario en mi opinión, entre la derecha y la izquierda.

Los senadores Philippe Marini et Jean-Claude Gaudin.
Jean-Claude Gaudin, senador UMP de Bouches-du Rhône:Es una sociedad de pensamiento filosófica cuyos miembros se funden en los principios republicanos de libertad, igualdad y fraternidad. Numerosos hombres políticos, que desempeñaron un papel importante en nuestro país, han sido inspirados de su humanismo para conducir su acción al servicio de sus conciudadanos. Mi pasado de profesor me lleva a citar, entre otros muchos, a Jules Ferry que instauró la escuela laica obligatoria.

Philippe Marini, senador UMP de Oise:
¿Cuál es su influencia en la redacción y el voto de las leyes? Ninguna influencia sobre la redacción y el voto de las leyes como organización. Pero es portadora de conceptos, valores (en una diferente dosificación según las obediencias) y personas impregnadas de estos conceptos pueden participar en la confección de las leyes.

Alain Lambert, senador UMP de Orne:
La francmasonería es en mi opinión, una asociación de hombres y de mujeres que quieren hacer progresar la sociedad. Tengo numerosos amigos francmasones en partidos políticos y soy siempre impactado por su tolerancia y la diversidad de sus creencias. Algunos son ateos, otros creen en Dios. Políticamente algunos son de derechas, otros de izquierda.

¿Cuál es el peso de la amistad o de la solidaridad francmasona en la elección del Presidente del Senado?

Jean-Pierre Raffarin:
No creo qua haya un voto francmasón, no hay mas que un voto gaulista o un voto centrista. Las redes existen, mantienen los contactos, la proximidad entre todos los miembros, pero cada uno es libre de su voto.

Gérard Larcher:
Si, en esta cuestión, la palabra "francmasón" fuese reemplazada por la palabra "cristiano", creo que algunos podrían chocar. Para responder a eso, diré que por lo que yo conozco el último Presidente francmasón fue Gastón Monnerville y ¡su último mandato expiró hace cerca de 40 años! No se puede pues decir que la pertenencia masónica sea un factor determinante para la elección del Presidente del Senado. No obstante, el voto para esta elección es un voto individual que se hace en conciencia, en un secreto aislado. Se supone que los valores defendidos por los candidatos desempeñan un papel importante en la elección de sus colegas. El carácter republicano del compromiso de unos y otros es un criterio importante.

El senador UMP del Orne y antiguo ministro delegadodel Presupuesto Alain Lambert.

Jean-Claude Gaudin:
Se atribuye a la francmasonería, gracias a la solidaridad de sus miembros, una determinada influencia en el mundo político. Juega quizá para la elección del Presidente del Senado, pero no es solo para esto. Se manifiesta también entre los miembros de una misma familia política y por las amistades personales. De cualquier forma, un candidato a la Presidencia debe hacer valer una cierta experiencia y haber manifestado su compromiso en busca del consenso.

Philippe Marini:
Hay en el Senado distintos círculos, según la geografía, las afinidades religiosas etc. Las sociedades filosóficas tiene su lugar, no un lugar exclusivo, pero forman parte de la alquimia. Estas amistades no bastan pues, son unos círculos entre otros.

Alain Lambert:
Nada que yo conozca. En cualquier caso, nadie al parecer habla de ello.

¿Sois, o habéis sido miembro de una obediencia masónica?, si es que si, ¿de cual?

Jean-Pierre Raffarin:
No soy ni he sido miembro de una obediencia masónica.

Gérard Larcher:
No. No soy y no he sido francmasón. Los que me atribuyen esta calidad se equivocan. Pero ya he sido invitado a reuniones masonas abiertas para presentar la manera en que concebía expedientes como la ordenación del territorio o, más recientemente, el hospital. Añado que no considero de ninguna manera vejatorio ver como se me ha dado erróneamente ese título.

Juan-Claude Gaudin:
Nunca lo he sido, y no lo soy, miembro de una obediencia masónica. En el ejercicio de las distintas responsabilidades que me confiaron los electores, siempre me he inspirado en los principios de la democracia cristiana por la cual soy elegido, y que muy a menudo coinciden con los de la francmasonería.

Philippe Marini:
Formo parte del grupo de pensadores de las Asambleas parlamentarias, que tienen su lugar junto a Santa Clotilde, y soy Vicepresidente del grupo Francia/Santa Sede. Para el resto, juego mi comodín.

Alain Lambert:
No


[Traducción: Julio Poncela]