martes, 9 de octubre de 2007




El senador socialista José Vicente González Bethencourt y el concejal de Patrimonio Histórico de Santa Cruz, Alfonso Soriano, coincidieron ayer en la necesidad de una actuación urgente en el templo masónico antes de que lleguen las primeras lluvias, así como culminar el expediente de declaración de este inmueble como Bien de Interés Cultural (BIC). Así aseguró ayer el propio González en un comunicado y fuentes del Ayuntamiento capitalino.


El senador puso en conocimiento del concejal las actuaciones hasta ahora realizadas tanto en el Ministerio de Cultura como en el Ayuntamiento, el Cabildo y Gobierno canario para la rehabilitación del templo masónico, y le informó de los detalles del convenio firmado en Madrid a principios de septiembre entre el Ministerio de Cultura y la Gran Logia de España, para la reproducción de toda la documentación y material incautado tras el 18 de julio de 1936, existente en el Archivo General de la Guerra Civil de Salamanca. Ambos se comprometieron a mantener reuniones periódicas para un seguimiento del proyecto de rehabilitación.


González pidió al Ayuntamiento una actuación urgente para reparar los tejados y ventanas antes de que lleguen las lluvias, a fin de preservar el interior del edificio de la entrada de agua e inclemencias del tiempo. También reclamó una inversión urgente de los 250.000 euros presupuestados para 2007 y 150.000 para 2008 por la Gerencia de Urbanismo de Santa Cruz. Igualmente, solicitó "garantías de que no penetren o pernocten en el edificio personas ajenas a la obra de rehabilitación o de interés del templo, procediéndose por patrullas de la Policía Municipal a la vigilancia periódica del templo".


Según el político socialista, Soriano Soriano se comprometió ayer a realizar las gestiones necesarias para conseguir que el expediente de BICiniciado el 1 de septiembre de 2002 sea ultimado por el Cabildo y el Gobierno de Canarias. El Ayuntamiento concluirá cuanto antes el proyecto de rehabilitación, que, según el enador, ya tiene dos meses de retraso, con el objetivo de recuperar su estado original antes del 18 de julio de 1936. Otro de los puntos en que hubo coincidencia ayer es que una Fundación para el Estudio de la Masonería gestionará la utilización futura del templo, abierto a la ciudadanía, y especialmente a investigadores, periodistas e historiadores.