jueves, 31 de mayo de 2007

Sarkozy sigue adelante con su proyecto de promover un bloque de países Mediterráneos

Un Mediterráneo al margen de Europa
Sarkozy propone un proyecto de Unión Mediterránea limitado a los países ribereños

Nicolas Sarkozy quiere crear una Unión Mediterránea, una nueva organización internacional formada exclusivamente por los países ribereños del gran mar interior, tal vez con el añadido de Portugal, pero al margen de la Unión Europea (UE). El presidente francés considera que el llamado Proceso de Barcelona, nacido en 1995 en la capital catalana con el nombre de Asociación Euromediterránea, que vincula al conjunto de países de la UE con los países de la ribera sur y del Este del Mediterráneo, ha fracasado, precisamente por su vinculación con Bruselas.


Hoy, en Madrid, intentará convencer al presidente del Gobierno español de que le siga en un proyecto que buena parte de la diplomacia española no ve con buenos ojos, porque considera que el diálogo entre las dos orillas del Mediterráneo debe implicar a todos los países de la UE, no sólo a los ribereños. Y también sospecha que detrás de las pretensiones del nuevo jefe de Estado francés los objetivos más importantes de este proyecto están estrictamente relacionados con su agenda doméstica.


Por un lado, Sarkozy pretende con esta operación ofrecer una compensación a Turquía en reparación por el veto francés a su entrada en la UE, aunque Ankara se ha apresurado a dejar claro que no acepta el trueque; por otro, Francia pretende crear un espacio geopolítico en el que ejerza un cierto grado de hegemonía para compensar su pérdida de influencia en el conjunto de la UE, especialmente desde la ampliación.


Asimismo, el nuevo jefe del Estado francés -ministro del Interior en varios Gobiernos- contempla también la oportunidad de disponer de una herramienta para coordinar la política migratoria y los temas de seguridad relacionados con el terrorismo. La idea de Sarkozy, sin embargo, tiene todavía unos contornos poco definidos cuando se desciende a lo concreto. La doctrina original puede encontrarse en el discurso electoral que pronunció el pasado 7 de febrero en el puerto francés de Tolón -base tradicional de la flota-; un texto lleno de referencias a los orígenes de la cultura occidental pero que básicamente señala que el diálogo entre Europa y la otra orilla del Mediterráneo está destinado al fracaso si se realiza a través de la Unión Europea.
Es en Tolón donde Sarkozy da por muerto el Proceso de Barcelona. "El diálogo imaginado hace 12 años", sentenciaba entonces el todavía candidato al Elíseo, "no ha alcanzado sus objetivos". El fracaso era previsible, aseguró, "porque ya entonces las prioridades de Europa se situaban al Este" y porque el comercio se había impuesto sobre los otros campos, cuando en realidad "era la cooperación la que debía tener la prioridad".


Como el G-8
En su opinión, el diálogo entre Europa y el Mediterráneo "es capital" pero está condenado al fracaso "si se trata únicamente de hacer dialogar" la UE con el Magreb. Sarkozy propone dejar a un lado a los países "de segunda línea", los países europeos no ribereños, y crear una nueva organización internacional al margen de la UE que podría organizarse, apunta, en torno a encuentros periódicos de sus jefes de Estado y de Gobierno como en los encuentros del G-8, y que "dispondría de un Consejo del Mediterráneo como los europeos tienen el Consejo de Europa". El portavoz del Elíseo, David Martinon, aseguró ayer que Sarkozy cuanta con el apoyo del jefe del Gobierno italiano, Romano Prodi, que le visitó el pasado lunes.


El diplomático español Senén Florensa, actual director general del Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed), explica que el Proceso de Barcelona se puso en marcha en 1995, cuando se planteó la ampliación de la UE a los países del Europa central y del Este que había recuperado su soberanía, para compensar la pérdida de peso de la Europa meridional y anticipar los problemas que pudieran producirse en la frontera sur de Europa. Florensa considera un error "desenganchar a la UE" del diálogo mediterráneo y reivindica el trabajo realizado durante los últimos 12 años, en los que se han invertido fondos, conocimientos y energía en el desarrollo de fondo de los países del sur.


El nuevo Gobierno francés no se ha puesto en contacto con los responsables del Proceso de Barcelona. "Celebramos que Francia quiera dar una nueva prioridad al Mediterráneo", dice Florensa, "pero pedimos que lo haga aprovechando los esfuerzos de estos años". "El Proceso de Barcelona no ha fracasado", asegura, "son proyectos a largo plazo centrados en temas como la alfabetización, la formación de funcionarios, la creación de redes democráticas y ciudadanas, la modernización de las Administraciones o los sistemas sanitarios", explica. Y lamenta que el Proceso de Barcelona no haya generado la suficiente información y presencia en los medios como para valorar el trabajo realizado en sus 12 años de existencia.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Don Diego Martínez Barrios. Un gran hombre olvidado por la historia

Condena por masón a Diego Martínez Barrio, último presidente de la II República

Texto de la sentencia contra Diego Martínez Barrios. Emitida el 11 de septiembre de 1941 por un Tribunal presidido por el general Saliquet, con los vocales González Oliveros y Pradera. El proceso se inicio el 19 de junio de 41 y se cerró el 15 de octubre del 46. Los documentos se hallan en el Archivo General de la Guardia Civil, sección Masónica.
En Madrid a once de Septiembre de mil novecientos cuarenta y uno, el Tribunal Especial para Represión de la Masonería y del Comunismo, en el sumario número ochenta del Juzgado Especial Uno, y doscientos seis del Tribunal, seguido por delito previsto en la Ley de 10 de marzo de 1.940, en contra del procesado en rebeldía DIEGO MARTÍNEZ BARRIO, mayor de edad penal y de ignorado paradero:

1º RESULTANDO: Que DIEGO MARTINEZ BARRIO, afiliado a la Liga de los Derechos del Hombre, de la fue presidente de Honor y Vicepresidente de la Junta Nacional Reorganizadora, ingresó en la Masonería en mayo de mil novecientos ocho, con el nombre simbólico de "Vergniaud" y tras una intensa actuación dentro de la secta alcanzó el grado 33, "Soberano Gran Inspector Comendador" y sucesivamente los cargos de "Venerable Maestro" de la Logia "Isis nº 350" en mil novecientos catorce, reelegido para mil novecientos quince. "Venerable Maestro" de la Logia "Isis y Osiris" de Sevilla, nº 337 en mil novecientos quince, "Gran Maestre" de la Gran Logia Simbólica Regional de Mediodía de España en mil novecientos veintinueve, "Gran Maestre Nacional" del Grande Oriente Español y también cargos en logias extranjeras, como el de "Grande de paz y amista" del Grande Oriente del Brasil en mil novecientos treinta y tres.
A este escaso reflejo de sus actuaciones en el seno de la secta, hay que añadir una continua u celosa actividad masónica en la vida pública y política y una finalidad, nunca olvidada, de infiltrar en los organismos públicos y en toda la vida nacional, los postulados masónicos, según es notorio. En toda su larga vida política siempre se inspiró en la antipatriótica tendencia masónica, adulterando las situaciones de matiz moderado en que actuó, alentando la subversión al iniciarse el Movimiento con utilización de toda la red masónica, que manejaba, y alentando la revolución con todas sus energías y poderes durante el transcurso de la Cruzada salvadora. Aún hoy, como también es notorio, dirige a la masonería y la encamina en contra de los poderes del Estado. Hechos que se declaran probados.

2º RESULTANDO: Que durante la celebración del juicio ante este Tribunal, el Ilmo. Sr. Fiscal formuló como acusación definitiva la de reputar al procesado como autor, con todo género de agravantes, del delito de masonería que define y sanciona la Ley de 1º de marzo de 1.940 y pidió la pena de treinta años de reclusión mayor, con las accesorias de inhabilitación absoluta y expulsión.

1º CONSIDERANDO: Que los hechos declarados probados constituyen el delito de masonería que define el artículo 4º de la Ley de 1º de marzo de 1940 ya que el procesado con su alta y significada graduación masónica, no ha sido baja en la secta.

2º CONSIDERANDO: Que de tal delito es responsable el procesado en concepto de autor de delito consumado.

3º CONSIDERANDO: Que los hechos probados arrojan, en contra del procesado, las circunstancias agravante del alto grado masónico ostentado, de haber formado parte de la Gran Logia Española, concurrencia a asambleas nacionales, y haber desempeñado los cargos de más alta confianza en la secta: en una palabra se dan todas y cada una de las circunstancias agravantes que definen en el artículo 6º párrafo 1º de la Ley mencionada. Procede, en consecuencia, la aplicación de la penalidad prevista en el grado máximo de su extensión.

4º CONSIDERANDO: Lo que en cuanto a Responsabilidades Civiles perceptua el artículo 8º de la Ley aludida, en su relación con la de nueve de febrero de 1939.

Vistos los artículos citados de la Ley de Represión de la Masonería y del Comunismo, los concordantes y relacionados de la misma, el artículo 142 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, los artículos 30 y 44 del Código Penal.

FALLAMOS: Que debemos condenar y condenamos al rebelde DIEGO MARTINEZ BARRIOS como autor de un delito consumado de masonería, con la concurrencia de solas circunstancias agravantes, a la pena de treinta años de reclusión mayor, con sus accesorias de interdicción civil, inhabilitación absoluta, extensiva, además, a cargos en entidades subvencionadas y empresas concesionarias, gerencias y Consejos de Administración en empresas privadas, así como cargo de confianza, mando y dirección en las mismas. Para la fijación de las responsabilidades civiles, remítase testimonio de esta sentencia al Excmo. Sr. Presidente del Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas. Notifíquese esta sentencia en la forma que la Ley previene para los rebeldes, remitiendo testimonio de lo conveniente al Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación a los efectos de la publicación en el Boletín Oficial del Estado, y para ejemplaridad y mayor difusión suplíquese la publicación de referencia de este fallo a Ilmo. Sr. Jefe del Servicio Nacional de Prensa y Propaganda.

Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
PUBLICACION.- Leída y publicada la anterior sentencia por el Excmo. Sr. Presidente y estando celebrando audiencia en los Estrados del Tribunal, Madrid a trece de Septiembre de mil novecientos cuarenta y uno. Doy fe.

Este sevillano ejemplar no pudo regresar a su tierra en vida, pero la añoró siempre. Fue una persona de gran sencillez y humanidad, siempre comentaba a sus amigos cuánto echaba de menos a Sevilla, sus gentes, su clima, sus costumbres...... Murió en París en 1962. Sus restos descansan ya en la paz del Cementerio de Sevilla desde el año 2000. Es uno de los grandes olvidados de la historia.

jueves, 10 de mayo de 2007

Ciudadanía e identidad

Javier Otaola.- Ciudadanía e identidad.

Este libro trata de las contradicciones entre la pertenencia cívica –vinculada al cosmopolitismo de los valores democráticos- y las pertenencias comunitarias de cultura, religión o etnia. A pesar de la aparente hegemonía del discurso cívico-político, que predomina en nuestra teoría política, nuestra práctica está sin embargo atravesada por identidades compactas, voces ancestrales y casticismos más o menos razonables. Esa tensión entre la democracia como valor político universal y nuestras pertenencias “tribales” de “la tierra y de la sangre” es consustancial a la historia de las ciudades y de la ciudadanía precisamente porque es en el medio urbano donde esas identidades sufren la presión de lo extraño y la atracción de lo cosmopolita.El magma sentimental de nuestras pertenencias elementales no puede ser simplemente negado porque todo sentimiento reprimido es doblemente peligroso, habrá que hacerle por lo tanto un sitio al sol de la ciudad; pero teniendo siempre bajo vigilancia la tentación del casticismo como espuria legitimidad politica.

EL MEDITERRANEO: ¿FOSO O PUENTE? - HACIA UNA CULTURA MEDITERRANEA

Sarkozy en su primer discurso posterior a ganar las elecciones tuvo palabras de fraternidad para el arco mediterráneo, al asegurar que era el momento de establecer una unión mediterránea tal y como lo hizo Europa hace 60 años. Anteriormente en su visita a Madrid había dicho "el futuro esta en el sur, se juega en el Mediterráneo"





La Unión Masónica del Mediterraneo donde se encuentran los siguientes países: Francia, España, Italia, Grecia, Líbano, Marruecos y Portugal viene desde hace años trabajando en este sentido sabiendo lo importante que es construir la unión de países mediterráneos.

El 24 de febrero del 2006 con motivo de las VI jornadas que se celebraron en Atenas, España participo con el siguiente discurso:













EL MEDITERRANEO: ¿FOSO O PUENTE? HACIA UNA CULTURA MEDITERRANEA

Es un hecho indiscutible que los países de la cuenca del mediterráneo forman una unidad, al menos desde los puntos de vista geográfico, medioambiental e histórico. No voy a gastar tiempo en demostrar esto que acabo de decir porque ya está suficientemente debatido. Sobre esta unidad infraestructural (y voy a considerar la dimensión histórica como infraestructura para este caso), se ha superpuesto un conjunto de conocimientos, costumbres, creencias y cosmovisiones, suficientemente compartidas por todos los pueblos que habitan el litoral mediterráneo, como para que podamos atrevernos a calificar dicho conjunto de cultura mediterránea.

Sin embargo, esta cultura no se ha desarrollado hasta el punto de generar también una unidad - o al menos una homogeneidad - en el ámbito de lo social, lo económico, y lo jurídico. ¿Cómo es posible que una región del mundo que se considera una de las cunas civilizacionales de la humanidad y que ha mantenido a lo largo de milenios una de las mayores tasas de interacción social entre sus pueblos, no haya podido diseñar un proyecto común que permita unas relaciones simbióticas entre ellos?

En mi análisis del año pasado en Tarragona decía lo siguiente:

"El partenariado buscado entre las dos orillas no cuaja. ¿Es un déficit de confianza mutua? ¿Es un problema de diagnóstico? ¿Los discursos políticos están demasiado alejados del sentir del hombre de la calle? ¿Es una cuestión de incompatibilidad cultural? Quizá sean todas estas razones juntas. En cualquier caso, estas dificultades no pueden hacernos abdicar del objetivo que nos hemos propuesto: acumular razones para que pueda emerger una cultura de buena vecindad en la que los problemas del vecino sean percibidos como problemas propios. Esa cultura de buena vecindad solo puede crearse a partir del intercambio, en todos los órdenes de la vida, entre todos nuestros pueblos; de co-implicarnos en la construcción del marco común de derechos y deberes que tenemos que darnos, cada vez con más urgencia. Tenemos que ser capaces de identificar nuestros problemas comunes, de elaborar un lenguaje común para gestionarlos y de pactar los términos de nuestra aspiración común de paz y solidaridad."

Hoy, mi propósito es seguir analizando las causas que siguen dificultando la construcción de una unidad mediterránea.

Para ello me gustaría empezar, para no caer en la tentación de dejarnos cautivar por una imagen idílica de nuestra región mediterránea, con un catálogo de problemas y conflictos que la azotan.

Según el experto Paul Balta podemos clasificar los conflictos del Mediterráneo en dos grandes grupos: los conflictos herencia de un largo pasado y los conflictos propios de la situación de la segunda mitad del siglo XX.

Los conflictos herencia del pasado tienen su origen en que el Mediterráneo es la cuna de las tres religiones monoteístas reveladas:

1. El conflicto árabo-israelí.

2. Conflictos étnico-religiosos:

- Enfrentamiento entre griegos y turcos en Chipre y la cuestión armenia.

Otros conflictos tienen un origen más reciente, en la segunda mitad de este siglo:

3. Conflictos territoriales fronterizos fruto de la descolonización:

- Magreb: Argelia-Túnez, Argelia-Marruecos, etc.
- Sáhara Occidental.

- Egipto-Sudán.

- Siria sobre Alejandreta y Líbano.

- Palestina

4. Conflicto entre comunidades apoyadas por diferentes potencias regionales:

- Líbano es el caso emblemático.

5. Conflictos con las minorías:

- País Vasco, Córcega, Kosovo, Kurdos, Beréberes y el silencioso éxodo de los cristianos de Oriente: Jerusalén, Egipto, etc.

6. Instrumentalización del Islam con fines políticos: provoca conflictos con grupos armados en:

- Argelia, Egipto, Libia, Palestina.

Y dentro de la tipología establecida por Paul Balta, Javier Cisneros, Coordinador de Proyectos de Cooperación MED Forum establece dentro de este grupo de conflictos de origen reciente, un tercer grupo de conflictos, o mejor, de causas de conflictos:

7. Enfrentamiento internos entre regímenes autoritarios y los defensores de los derechos humanos.

8. Desequilibrio económico entre el norte y el sur.

9. Flujo migratorio hacia el norte (percibido por el norte como una amenaza: xenofobia asociada).

10. Control sobre el agua (ya se ha producido en los Altos del Golán).

11. Dependencia energética del norte : hidrocarburos y gasoductos.

12. Rivalidad estratégica Europa-EE.UU. en el Mediterráneo (mando sur de la NATO).

Pero, con ser innumerables y graves los problemas, ¿son estos verdaderamente las causas por las que no se consigue avanzar proporcionalmente a los esfuerzos y medios puestos en acción? Yo me atrevo a señalar tres otras razones que por ser más estructurales y de fondo no son específicas de la región mediterránea.

Primera, una desconfianza mutua entre Occidente y el Islam

El Islam percibe mal un occidente cuyos valores no comparte pero cuyo bienestar desea, mientras que occidente no se fía de un Islam imprevisible, cada vez más sometido al fundamentalismo, pero cuyo petróleo y gas necesita. No olvidemos la presencia de la Flota Naval Permanente de la OTAN en el mediterráneo.

Además, el déficit de democracia y en el terreno de los derechos humanos en los países del sur, producen una asimetría que dificulta la co-gestión de los problemas.

Segunda, el deterioro de los términos de cambio.

La permanente erosión del poder adquisitivo de las monedas fuertes utilizadas en las transacciones internacionales juega siempre en contra de los países del sur que venden sus materias primas y energía con poco valor añadido pero importan de occidente productos de alta tecnología y gran valor añadido. Esta característica estructural de la economía de mercado aumenta progresiva e indefectiblemente el foso que separa el Norte del Sur.

Tercera, la lógica de los bloques.

Independientemente de las razones históricas que han favorecido la aparición de la Unión Europea y el mismo fenómeno no se haya producido en la ribera sur del mediterráneo, el hecho cierto es que hoy, los países del norte de la región forman un bloque económico, político y social cuyos intereses globales entrarían en conflicto con los de un hipotético nuevo bloque, el de los países de la cuenca del mediterráneo, si estos intentaran progresar en la construcción de un espacio común que fuera más allá de los intercambios privados que pudieran establecerse entre las dos orillas. Dentro de este contexto, todos los recursos que el norte pone encima de la mesa para fomentar el partenariado en la cuenca mediterránea no buscan corregir los déficits estructurales sino contrapartidas comerciales.

Esta situación demuestra que si bien el norte está dispuesto a cooperar en el mediterráneo, no ha dado todavía el paso para la construcción de un espacio común co-gestionado. Pero el sur tampoco.

Mientras llega ese momento habrá que seguir preparando el terreno para recibir la construcción que se pretende. Nosotros, como masones, sólo podemos poner en obra nuestras herramientas para la progresión de las mentalidades hacia la defensa de los derechos humanos: libertades, paz, democracia, minorías, mujer, infancia, desarrollo de la autonomía individual, etc., hacia sistemas políticos democráticos y laicos. Para este fin es importante la implantación y desarrollo de la Masonería en los países de la orilla sur porque es un vector de progreso nada despreciable. En este sentido deberíamos pasar a la acción con planes concretos.

No quisiera despedirme sin expresar mi reconocimiento a los organizadores de estas jornadas por el esfuerzo y la paciencia que han demostrado para hacer que estos eventos sean recordados y esperados.

Ascensión Tejerina
Gran Maestra Gran Logia Simbólica Española

miércoles, 2 de mayo de 2007


Discurso pronunciado con motivo de la IV reunión de la Unión Masónica del Mediterráneo en Beirut (2003). Publicado en el libro De oficio Masón, revelaciones de una Gran Maestre.

La Masonería punto de encuentro entre Oriente y Occidente.

Permitidme empezar expresando mi emoción y mi gratitud por la fraternal acogida que nuestros Hnos. anfitriones nos han dispensado a los Hnos. de la Gran Logia Simbólica Española.

El tema que corresponde desarrollar en este encuentro es: “El Mediterráneo, punto de encuentro entre Oriente y Occidente: ¿Qué puede aportar la Francmasonería?”.

Atendiendo al título del tema que nos convoca, quisiera dividir mi exposición en dos apartados:

I) El Mediterráneo, punto de encuentro entre Oriente y Occidente

Aunque bien es cierto que el Mediterráneo se extiende más de Este a Oeste que de Norte a Sur y que, por lo tanto, parece haber actuado siempre más como un nexo entre un Oriente y un Occidente que entre un Norte y un Sur, geográficamente considerados, sin embargo el Este del Mediterráneo no representa lo que culturalmente podemos considerar como el Oriente (India, China, Sudeste Asiático, Indonesia, etc.), ni por sus orígenes ni por su concepción del mundo y del hombre. Lo que hoy llamamos “civilización occidental” procede de un potente foco civilizador que empieza en Sumer y se irradia por todo la cuenca mediterránea. No olvidemos que, ya en el siglo IX antes de Cristo, un aventurero fenicio, Heracles, que la mitología griega convirtió en tebano, estuvo de excursión por las lejanas tierras del reino de los Tartesos, matando a su rey Gerión y robándole su famoso ganado vacuno. Durante su estancia fundó la villa de Sevilla que tiene una de las torres más esbeltas y bonitas que debemos a los arquitectos musulmanes, como tantas otras joyas que nos dejó el Islam en España.
Cuando aparecen las tres religiones monoteístas que arraigan en los pueblos ribereños y sus dominios, estas tres comparten un mismo origen y las mismas cosmogonías y teogonías y sus diferencias se deben más bien a las diferencias culturales de los pueblos que las acogen en los primeros tiempos y no a la diferencia de sus visiones.

Al proponer el tema: “El Mediterráneo, punto de encuentro entre Oriente y Occidente…”, sin darnos cuenta estamos cayendo en un prejuicio de valoración de la problemática que hace hervir las aguas del Mare Nostrum, y todos tenemos en mente el doloroso conflicto Palestino-Israelí.

En primer lugar, porque no mencionamos el otro eje Norte-Sur cuyas oposiciones son mucho más antagónicas que las del eje Oriente-Occidente mediterráneo. En segundo lugar, porque al calificar al Oriente Próximo de Oriente estamos sobrecargando la realidad de los problemas con la también aparente incompatibilidad entre las visiones clásicas Oriente-Occidente que opone una Ética de la no perturbación (la naturaleza y el cosmos gira en un eterno ritmo perfecto al que el hombre, uno con ellos, tiene que acoplarse con el menor daño posible) a una Ética de la acción (el hombre tiene que transformar el mundo hacia mejores condiciones de vida). Está claro que ninguna de nuestras tres grandes religiones comparten la visión oriental.

Al caer en este prejuicio ¿no estaremos aceptando, ya de partida, que el Este mediterráneo es irreconciliable con el Oeste mediterráneo; y que es una cuestión esencialmente religiosa?

Pero las dinámicas que tejen la historia no siguen siempre las pautas que se esperan de una lectura lineal del pasado. A veces acontecimientos y fenómenos nuevos sobrepasan la dimensión de nuestras cuitas.

En este sentido, pienso que el mundo de nuestros días viene determinado por cuatro líneas de acontecimientos que interactúan entre sí, y que se desarrollan con una gran autonomía respecto de las voluntades políticas o de los intereses generales. Son como grandes jinetes cuya figura aún anda definiéndose entre apocalíptica o caballeresca. Me refiero al crecimiento demográfico, el deterioro ecológico, el vertiginoso desarrollo tecnológico y la globalización. El régimen de cambios sociales, de mentalidades, de hábitos, de gustos y formas de vida, es tan vertiginoso que en pocas décadas tendremos instalada sobre la faz de la tierra una civilización que tendrá muy pocos parecidos con lo que hoy conocemos.

Este proceso avanza, inexorable. Cuanto más tardemos en sentarnos en la mesa de negociaciones, más retraso tendremos en establecer condiciones de paz y prosperidad, si es que no perdemos definitivamente este tren del progreso.

Aunque solo sea por un sentido de restitución histórica, es necesario que se restablezca la paz en esta zona del globo que fue el origen y foco de lo que hoy llamamos civilización occidental y que yo apostillo, en sus tres versiones. Cosa que no parecen querer los líderes políticos y religiosos que arengan a sus pueblos argumentando razones identitarias y satanizando al enemigo para mantener sus pretensiones de poder y privilegio a través de las armas con lo que no hacen más que ahondar en el odio entre los pueblos; un odio que se alimenta en el recuerdo de sus muertos. Un líder que no sea capaz de llevar sus problemas y sus demandas a la mesa de negociaciones no está a la altura de su pueblo y está corrompiendo la función específica de su condición de político o de religioso.

El acelerado crecimiento demográfico que estamos viviendo, aparejado a la desigual e injusta distribución de la riqueza existente entre un Norte rico y un Sur pobre, determina la existencia de grandes movimiento migratorios; para algunos tan sólo un peligro de fractura de sus cohesionadas sociedades étnicamente puras, en cambio nosotros somos capaces de predecir un futuro mestizo y multicultural, mucho más rico y plural, donde la cohesión de nuestras sociedades se fundamente en valores libremente y democráticamente decididos y no en el pedigrí étnico de sus componentes.

Por otra parte, la globalización de todos los problemas: terrorismo, deterioro ambiental, tráfico de drogas y armas, blanqueo de dinero, guerras preventivas, y un largo etcétera, ha hecho que resurja con más fuerza la necesidad de un Derecho Internacional, hoy cuestionado, que impida que los países se conviertan en refugios de pistoleros y delincuentes, pero que también impida las agresiones de potencias con superioridad armamentística, decididas unilateralmente.


II) ¿Qué puede aportar la Francmasonería?

En el plano teórico, la Masonería ya ofrece unas ideas fuerza consustanciales con su filosofía: 1) Desarrollo, 2) Laicidad y 3) Mediación social.

Para el masón, estas propuestas no son más que la extensión de su propio método de trabajo y de los valores sobre los que se asienta: solidaridad, igualdad de oportunidades, trabajo, libertad para construirse y tolerancia.

Veamos cada uno de ellos más detenidamente:

1) DESARROLLO: El símbolo del labrado de la piedra bruta para convertirla en piedra pulida expresa plásticamente el trabajo de desarrollo personal que el masón acomete, y es el fin primordial de todo el sistema. Trasladado este concepto a la dimensión colectiva expresaría la medida en que debe evaluarse cualquier empeño humano: Desarrollo integral de los hombres y los pueblos. Pero así como el desarrollo personal debe ser coherente con el ser en perpetua formación, el desarrollo de los pueblos tiene que ser coherente con la naturaleza, es decir, integral y sostenible. Todos los hombres públicos deberían formarse en estas disciplinas de desarrollo social de las cuales el crecimiento económico solo sería una rama. Cuantas veces los políticos nos quieren vender crecimiento económico por desarrollo social, cuyos parámetros, por cierto, tendríamos que volver a definir. Habría que impulsar Escuelas Internacionales de Desarrollo cuyos objetivos principales serian:

· Formar cuadros que vayan a jugar un papel tanto en el diseño como en la realización de planes de desarrollo de países, regio­nes o colectivos subdesarrollados.

· Participar en la definición, aplicación e implantación de un NUEVO CONCEPTO DE DESARROLLO ECONOMICO Y SOCIAL más realista y solidario que el actual criterio de crecimiento económico.

· Participar en la tarea internacional de investigar las características y posibilidades de un Nuevo Orden Internacional en el que se tenga en cuenta un Nuevo Concepto de Desarrollo.


2) LAICIDAD: El modelo de convivencia que es una Logia constituida en CENTRO DE LA UNIÓN para reunir lo que está disperso, nos puede servir de inspiración para orientar la construcción de una sociedad que, protegiendo el florecimiento y respeto de las diferencias garantice que ninguna de ellas se erija en predominante y se adjudique privilegios. En definitiva estoy hablando de una sociedad LAICA entendiendo la laicidad, no como una práctica anticlerical (con la que desgraciadamente se confunde a menudo) sino como una normativa de alcance universal donde todo aquello que sea constitutivamente valido para el ser humano, incluido el cultivo del sentimiento religioso, cada uno en su forma y medida, sea respetado e incluso protegido siempre que estos acaten escrupulosamente el marco normativo.

3) MEDIACIÓN SOCIAL: El VITRIOL, como símbolo que caracteriza el proceso hermenéutico sin cuyo auxilio es imposible comprender el universo semántico iniciático, elevado al escenario público, se torna en un instrumento de Mediación cultural capaz de conciliar las diferencias por dilucidación de los mitos subyacentes en cada uno de los sujetos culturales y de la verdadera naturaleza de los problemas que plantean las partes en conflicto. Pero esta mediación cultural que defendemos no es tanto la formación de especialistas mediadores que sean capaces de sentar a las partes en la mesa de negociaciones. De lo que se trata verdaderamente es de introducir el aprendizaje de habilidades mediadoras en las escuelas. Hacer ver al ser humano, desde su más tierna infancia, que el conflicto forma parte de la vida y que hay formas inteligentes y prácticas de solucionarlo, averiguando que es lo que realmente quieres y lo que quiere el otro, y ofreciendo alternativas que satisfagan a ambos y de no hallarlas solicitar el arbitraje.


Como veis, queridos hermanos y hermanas, estas propuestas teóricas no son más que la extensión de nuestros métodos de trabajo y de nuestros valores clásicos que ofrecen infinitas aplicaciones a situaciones humanas. Pero lo que tenemos que aportar hoy son ideas que nos ayuden a diseñar que aportaciones puede hacer la Masonería, y más concretamente la Cadena de Unión Masónica e Iniciática Mediterránea, en el plano práctico.

Aquí mi propuesta es muy sencilla y pragmática. Pienso que el aporte fundamental de la Masonería se realiza en el campo de la Ética porque ese es su espacio natural de trabajo. A continuación enumero cuatro epígrafes que podrían desarrollarse posteriormente en iniciativas concretas que podríamos aplicar en cada una de nuestras Obediencias:

1) Promover como valores las estrategias de DESARROLLO, LAICIDAD y MEDIACIÓN SOCIAL. Se trataría de elevar lo que simplemente es una estrategia al nivel de un valor, es decir un criterio de referencia general que permita evaluar las conductas humanas.
2) Convocar jornadas de reflexión ética inter-obedienciales acerca de los temas cruciales de nuestra época.
3) Emitir pronunciamientos éticos acerca de estas cuestiones en los medios de comunicación y hacerlos llegar a los foros implicados en ellas.
4) Ayudar a la Masonería Mediterránea para que se implante en aquellos países donde aún no está y se desarrolle mejor en aquellos donde ya existe.

No quisiera despedirme sin expresar de nuevo mi reconocimiento a los organizadores de estas jornadas por el esfuerzo y la paciencia que han demostrado para hacer que estos eventos sean recordados y esperados.

Ascensión Tejerina

Publicado en: Diariocordoba
ENTREVISTA.
Fernando Gracia ESCRITOR : "Franco mató involutariamente a su hijo porque era masón"
01/05/2007 JUANA JIMENEZ
Escritor Fernando Gracia muestra ´El hijo secreto de Franco´.Foto:JUAN MANUEL VACAS
NACIMIENTO MADRID, 1941
TRAYECTORIA ESCRITOR, PERIODISTA Y TERTULIANO DE PROGRAMAS DE TELEVISION. HA PUBLICADO UN TOTAL DE 52 LIBROS, DE LOS QUE 46 SON DE INVESTIGACIONES DE LA HISTORIA DE LA MONARQUIA. AUTOR DE LA UNICA BIOGRAFIA DE DOÑA MARIA DE LAS MERCEDES, ´LA MADRE DEL REY´.
El escritor y periodista Fernando Gracia acaba de publicar un libro titulado El hijo secreto de Franco , donde el autor tras una investigación nos revela algunos datos de Francisco Franco Bahamonde.
--¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?
--La idea surgió cuando yo estaba escribiendo el libro Leticia o República en la que yo hacía una comparación entre Leticia como periodista con la periodista más grande de España, Carmen Burgos (Colombine), y descrubí unos textos de 1931 en los que ella denunciaba el poder que ejercían los militares al principio del siglo XX, donde mencionaba cómo un comandante de Oviedo había trasladado a un teniente a Madrid, para así poder estar con la mujer de éste. Además, 17 años después, Clara Campoamor, que estaba en el exilio en México y Argentina afirmó en uno de sus artículos que Franco era el comandante al que Colombine se refirió. A partir de aquí yo comencé una investigación que me llevó hasta Tenerife y a preguntar a los masones de esta época, ya que Candelaria, la mujer de un teniente con la que mantuvo relaciones Franco pertenecía a una familia de masones. De hecho fue éste el motivo por el que dejaron de verse, ya que Franco odiaba absolutamente a los masones, que tenían una actitud totalmente democrática. No obstante, la relaciones entre ambos duraron unos 25 ó 30 días solamente, en los que se concibió un hijo que se llamó Francisco.
--En general, ¿Qué quiere reflejar con esta obra y con otras que escribe sobre la monarquia?
--Con este reciente libro quiero contar historias del Franquismo ocultas que nadie sabe, como por ejemplo que Franco se cambió su segundo apellido por un complejo infantil, ya que Bahamonde, se escribía sin hache, pero a él le parecía muy femenino y se puso la hache intercalada. Además, es bonito descubrir cosas del pasado que nadie ha contado y que la gente ignora.
--Volviendo a la historia de ´El hijo secreto de Franco´, ¿Con cuántos años y cómo murió el hijo bastardo de Franco?
--Murió de la peor manera que se puede morir, porque hay que recordar que aunque los antifranquistas que permanecían en la península se podían mover de una comunidad autónoma a otra, los que vivieron en Canarias no tuvieron más remedio que permacer en la isla y la situación fue más cruel, de hecho el gobierno canario en la actualidad tiene reconocidos más de 2.000 fusilados por el régimen franquista. En este panorama, el hijo de Franco murió con 20 años y al ser colaborador de los masones, falleció como los masones canarios, que eran secustrados en una bodega de un barco de guerra y metidos en unos sacos que se lanzaban al mar.
--¿Franco sabía que mataba a su hijo?
--Franco mató involuntariamente a su hijo, porque era masón. Posiblemente Franco no sabía que entre esos masones se econtraba su hijo, aunque eso no se sabe a ciencia cierta.
--Se cuenta que la hija de Franco, Carmen Franco no era legítima ¿Qué opinión le merece esta idea?
--Ese es un tema que tengo guardado, porque después de un año y medio de investigación para escbrir este libro también he descubierto otros temas. Estoy preparando un nuevo trabajo que se presentará después de otoño en el que recojo que no existe ninguna fotografía de Camen Polo embarazada, ni de la niña hasta los tres años. De hecho la primera vez que fue presentada fue en Africa, donde los militares la llamaban "la morita" porque parece ser que era mora.
--Como usted es un conocedor del desarrollo de la monarquía, ¿Cree que con el nacimiento de la infanta Leonor y con el reciente de la infanta Sofía será una mujer la futura reina de España?
--Tal y como evolucionan los distintos sistemas políticos, yo creo que las monarquías no durarán. No creo que Leonor llegue a reinar. Porque la tendencia es ir a un sistema federal.

lunes, 16 de abril de 2007

PÁGINAS DE HISTORIA MASÓNICA


El profesor Pedro Álvarez Lázaro ha escrito un nuevo libro sobre Masonería titulado "Páginas de historia masónica" este libro reúne una antología de nueve trabajos monográficos aparecidos en publicaciones cronológica y geográficamente muy dispersas. Alguno de ellos fue incluso editado en el extranjero, lo que ha aumentado la dificultad de localización a los lectores no especializados. Su núcleo temático puede agruparse en dos grandes bloques: los relativos al mundo de la enseñanza, tanto en su vertiente esotérica como en la más volcada a la sociedad profana, y los referentes al ámbito del librepensamiento y la secularización. Pivotando en torno a ellos, el libro se abre, a modo de introducción, con un breve ensayo sobre la naturaleza y evolución histórica de la Orden del Gran Arquitecto del Universo, y se completa con otro sobre la mujer masona española y un tercero sobre las complejas e inacabadas tensiones entre los Hijos de la Viuda y la Iglesia CatólicaComo colofón se esbozan los perfiles masónicos del Conde de Aranda, C. K. F., E. Caballero de Puga, P. M. Sagasta, M. Morayta, R. Arús, A. Lorenzo, F. Ferrer Guardia y D. Martínez Barrio, personalidades sin las que la historia masónica, cultural e ideológica de España y, en algún caso, de Europa, sería, sencillamente, inexplicable. Páginas de historia masónica ofrece así la posibilidad de adquirir una visión amplia de la historia de la masonería a través de cuestiones centrales y críticas propias de la misma.

viernes, 13 de abril de 2007

La GLSE y la tradición masónica en España

La idea de tradición es una de las ideas fuerzas de la masonería que se concibe a sí misma como una Tradición espiritual y moral arraigada en la experiencia constructiva. Desde ese punto de vista la tradición masónica es en efecto en un sentido profundo universal. Pero creemos que es legítimo hablar también de tradiciones histórica y geográficamente determinadas. Tenemos de una lado la tradición de la masonería británica, segura de sí misma, unitaria, jamás perseguida, siempre instalada en todos los niveles de la sociedad, integrada en el “establishment” político y religioso, de la sociedad británica, fuerte económicamente, consciente de su primacía histórica a causa del origen mismo de la masonería especulativa (y, por ello mismo, excluyente). Esa tradición no es igual, desde luego que la tradición de la masonería francesa, una masonería dividida en una pluralidad de Obediencias, que si bien ha gozado de una gran relevancia social en Francia, al mismo tiempo en diversas ocasiones ha sido objeto de una persecución ideológica y política; la masonería francesa ha estado siempre, en gran medida, comprometida en una lucha intelectual y social pública, con una vocación laica, y republicana que en muchos casos la ha identificado con determinados partidos. Tampoco se puede comparar con el caso de la masonería italiana, identificada con la idea misma de Italia como nación a través de la acción de la masonería en el “rissorgimento” italiano, con Garibaldi y la casa de Saboya asociados a la masonería, con la Iglesia Católico-Romana en una posición de beligerancia y hostilidad radical…o la masonería alemana, en un país con una profunda inclinación al pensamiento abstracto y filosófico, en el que la masonería tuvo siempre asiento entre sus élites ( Goethe, Schelling…), pero que después la barbarie nazi y el cataclismo de la II Guerra Mundial tuvo que ser reimplantada de nuevo con el apoyo de ingleses y norteamericanos.
Si bien el método masónico es universal, es evidente que, como “actividad iniciática constructiva”, la masonería trabaja con los materiales que encuentra en su solar y esos materiales son diversos en cada país, de modo que la universalidad masónica no es una mera abstracción levantada en el aire como una geometría invisible sino que está encarnada en un tiempo y un lugar, en unas coordenadas históricas y culturales que hacen de ella una universalidad concreta.
Los materiales constructivos con los que hemos pretendido reconstruir la masonería en la España democrática de 1978 son elementos que subyacían en los diferentes substratos de lo que en este tiempo es España. Algunos son restos, casi arqueológicos, de la tradición masónica española que de una forma o de otra han quedado enterrados en nuestro solar, que se vinculan incluso con la espiritualidad canteril, peregrina y hospitalaria del Camino de Santiago. Esa tradición estuvo siempre presente entre nosotros con más o menos intensidad durante el siglo XIX y XX. Otras influencias han llegado a nuestras costas mentales con los flujos y reflujos de las mareas de ideas que han inundado la vida europea desde 1789: La Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, el librepensamiento, el humanismo laico, el interés por la psicología profunda y el simbolismo de Jung, las espiritualidades orientales...
Finalmente otras influencias provienen de reflexiones producidas en el seno de la Universidad, en el campo de la filosofía, de la ética, de las ciencias sociales y humanas sin las cuales no puede entenderse un proyecto de autoconstrucción como el que propone la Masonería..
No es pues haciendo tabla rasa, renegando de su pasado, como la Gran Logia Simbólica Española-Gran Oriente Español Unido ha pretendido erigirse para hacer realidad un proyecto de Masonería determinada de entre los varios estilos posibles. Esa recogida de materiales ha sido una tarea ardua, y no ha estado exenta de problemas. Hemos pretendido realizarla con espíritu crítico ya que no todo lo que la tradición masónica española nos aportaba nos parecía igualmente valioso, algunas cosas hemos querido rectificarlas; pero sabiendo que para poder regenerar una tradición es preciso sumergirse en ella, tenerla como propia, no avergonzarse de la misma, tener fe en sus posibilidades de regeneración, no desanimarse por las decepciones. Otros proyectos de reapertura de talleres en España han preferido rehuir esa tradición y mirar exclusivamente a Londres o a París pensando que del solar español no se podría sacar nada en limpio, que a partir de una sociedad como la nuestra, tardía en llegar a la modernidad, clerical y católico-romana, con unas clases dirigentes ahítas de casticismo celtibérico no era posible lograr un desarrollo de la masonería como tradición modernizadora. Esa posición no deja de tener sus atractivos y sus razones, pero por nuestra parte hemos preferido hacer un esfuerzo de investigación de esa tradición española, hemos pensado que tantos y tantos masones habidos en España no merecían que su nombre y su obra fueran olvidados o incluso menospreciados. hemos pensado que los nombres del Gran Oriente Español fundado en 1889 gracias al celo del Catedrático de Historia Miguel Morayta no debía ser olvidado, que el nombre de la Gran Logia Simbolista Regional Catalana organizada en torno a la Logia Avant por el hermano Rosendo Arús, que más tarde será la Gran Logia Simbólica Catalano-Balear y llegará a ser en 1921 la Gran Logia Española no debía ser olvidado, que las 1200 logias que en los buenos tiempos de la masonería española trabajaron masónicamente en todos sus orientes no debían ser olvidadas, que el compromiso masónico de hombres como Ramón y Cajal, Vicente Blasco Ibañez, Manuel Iradier, Nicomedes Gómez, Martínez Barrios, Fernando de los Ríos, Augusto Barcia, Roso de Luna, o de mujeres como Belén Sárraga, Rosario Acuña, Ángeles López de Ayala, Amalia Carvia, Calra Campoamor… no debían ser olvidados y su trabajo masónico debía ser retomado.
No vamos a entrar en la disputa dogmática de cual es la “verdadera” masonería o donde se encuentra la “esencia de la ortodoxia” porque se trata de un debate bastante ridículo y por otro lado porque nos parece en definitiva poco masónico. Los frutos que cada uno pueda mostrar determinaran la “verdad pragmática” a la que hemos llegado. Para nosotros esos frutos son precisamente la capacidad de luz y de inteligencia que seamos capaces de producir, el alcance de nuestro propósito de esclarecimiento personal y colectivo, las iniciativas constructivas que seamos capaces de animar, los lazos de fraternidad humana que podamos anudar entre hombres de diferentes horizontes religiosos, políticos y filosóficos...
Tradición española, no quiere decir en este contexto reivindicación de ninguna clase de casticismo. La palabra “español” entre nosotros no ha dejado, después de todo, de ser problemática por la multitud de equívocos que conlleva y por las connotaciones de uno y otro signo con que las diferentes fuerzas políticas cargan la palabra. No queremos hacer con esa referencia a lo español sino una indicación histórica, geográfica y cultural, que incluye por supuesto la pluralidad nacionalitaria de lo catalán, tan importante en la historia de la masonería, de lo vasco, lo gallego, etc. La Gra Logia Simbólica Española no ha pretendido desde luego hacer “españolismo” político, no porque nos parezca ilegítimo sino porque no es competencia de la masonería hacerlo. Nos referimos a España sin dramatismo y sin negar su carácter plurinacional, con lenguas y culturas a su vez diversas, con tensiones centrífugas evidentes, pero en todo caso como una referencia inteligible que contiene en su solar los materiales de una historia masónica que ha padecido de los mismos problemas y turbulencias que ha padecido nuestra general historia.
Para nosotros como Centro de la Unión la referencia a España y a lo español no puede significar otra cosa que el valor de la Ley común que nos hace a todos ciudadanos y en el marco de la cual ejercemos precisamente esa condición. Nuestra posición debe ser por lo tanto de escrupulosa y ejemplar aceptación de la ley dejando a cada uno la libertad personal de alimentar los afectos colectivos que mejor le cumplan, los proyectos políticos que a su juicio sean preferibles para dar cuerpo a esos sentimientos, salvando como es lógico en todo caso el sentido laico de la libertad que anima a la Masonería, es decir primando, por encima de cualquier pertenencia o comunidad, la universalidad de lo humano. Esa Universalidad podrá manifestarse en cada momento y en cada lugar con unas coordenadas y con un sabor característico, con unos adjetivos u otros, pero para la Masonería lo sustantivo siempre estará en aquello que se da en todo momento y en todo lugar.
Javier Otaola
Ex Gran Maestro - Gran Logia Simbólica Española

jueves, 5 de abril de 2007

La Revista "Andalucía en la Historia" dedica el dosier central a la Masonería en Andalucía.

El catedrático de Historia Moderna Carlos Martínez Shaw, presentan el miércoles 11 a las 20.00 horas el número 16 de esta publicación en el salón de actos del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, en La Cartuja.

‘Andalucía en la Historia’, publicación trimestral que nació a principios de 2003 y que cuenta con más de 600 suscriptores y una satisfactoria respuesta de venta en los quioscos, ha sido remozada en lo concerniente a su aspecto gráfico para adecuarla a las exigencias de diseño más actuales, completando así un periodo de cambios que previamente han afectado a su dirección, que ha pasado del ex político y escritor José Calvo Poyato a Carlos Martínez Shaw, catedrático de Historia Moderna de la UNED.
Igualmente, se ha renovado el consejo editorial y se ha creado un consejo de redacción al objeto de coordinar el producto y su finalidad: enriquecer los conocimientos de los lectores acerca de los avatares históricos registrados en Andalucía, y ello combinando dos claves esenciales en este tipo de publicaciones: el rigor y la amenidad. La naturaleza de tanto cambio no ha mermado en modo alguno la esencia de la revista, que sigue y seguirá siendo fiel a su intención de arrojar luz en torno a los hechos históricos que han contribuido a forjar la Andalucía que vivimos y respiramos tal y como se ha venido haciendo hasta ahora: revisando lugares comunes con sentido crítico y arrojando perspectivas nuevas o más certeras sobre lo acontecido.
En el nuevo número, el 16, de una revista que cumple ya cinco años de existencia, se abordan temas de interés general como la masonería en Andalucía (al que se dedica el dosier central, con artículos de enjundia y lustre, como el suscrito por el profesor Ferrer Benimeli, toda una autoridad en la materia), la muerte del genial torero Manolete cuando se cumple su 60 aniversario, o las estrategias desplegadas por el franquismo en las universidades españolas, concretadas en la de Granada, en su afán por controlar y abortar cualquier disensión frente a los dictados de la oficialidad.
Asimismo, se incluye un artículo a caballo entre la fábula y la Historia en el que el conocido escritor Juan Eslava Galán recorre la producción del aceite de oliva desde Jaén, tierra de olivares por antonomasia, hasta la cuna del Imperio romano; y otro de María Isabel Cintas, reconocida experta en la vida y obra del prolífico periodista sevillano Manuel Chaves Nogales, en el que sintetiza tanto vivido, escrito y contado en medios de comunicación de medio mundo por este sobresaliente personaje de principios del siglo XX.
La publicación, a la venta en quioscos y en las librerías principales de toda Andalucía y aun de Madrid a 3,50 euros, incluye también apartados de noticias y reseñas de libros, amén de un importante cuerpo de artículos que analizan desde el origen de los ermitaños en el Desierto de Belén, en la sierra de Córdoba, a la divulgación de un yacimiento arqueológico de excepción como el de la cámara sepulcral de Toya, en la provincia de Jáen.

domingo, 1 de abril de 2007

La Hospitalidad

Feliz aquel que puede coger su mochila y viajar para visitar paisajes nuevos y conocer climas más clementes, con la seguridad de que siempre podrá volver a casa. A lo largo de sus recorridos, puede ocurrir que se afinque en un país que le haya deslumbrado: África del Sur, Sur de Francia, Andalucía.

La mayoría de las veces, uno no se desplaza a otro país por curiosidad y placer sino por necesidad de sobrevivir: ya no queda ni agua en el manantial, ni trigo en la reserva. Y se va, sin posibilidad de volver.

Todos los pueblos que hayan experimentado la destrucción sea por dictadura, guerra o cataclismo natural entienden aquella enrancia del pobre, despojado, sin recursos, ni papeles. Para ellos, como para los nómadas, el sentido etimológico de la palabra: hospitalidad, hospital, hospicio, cobra la fuerza de la necesidad de acoger al otro con benevolencia para alojarlo y nutrirlo gratuitamente a fin de que recupere fuerzas. Siempre fue así, desde tiempos remotos hasta hace poco tiempo.

Mi madre me contó que durante la guerra y después del retiro de las tropas alemanas de Bélgica, multitud de personas huían las ciudades y erraban en los pueblos, buscando trabajo y asilo. En las granjas, seguían teniendo leche, harina y mantequilla y se acogía al nómada con café y gofres. No se le pedía nada, ni se le preguntaba NADA. Simplemente, se le indicaba que se podía sentar y se le ofrecía todo lo que necesitaba para recuperar fuerzas.

Hoy en día, sólo pasan por el pueblo grupos de parisinos de la tercera edad haciendo senderismo. Llegan sedientos, preguntado a mi madre si existe algún bar en la aldea y frente a la decepción provocada por su respuesta negativa, mi madre sigue ofreciendo esta tradicional hospitalidad al viajero extranjero: café y gofres en la cálida cocina donde ronronea la estufa.

Los tiempos han cambiado pero mi madre no olvida. Entretanto, el Estado belga aparca los emigrantes sin papeles en centros cerrados, a la espera de su expedición de vuelta a su país de origen.

A su llegada, se insta al emigrante nombrarse: ¿Por qué viene por aquí? ¿Qué pretende hacer en estas tierras?

A la Hospitalidad naturalmente muda, que se abre y borra discretamente su presencia para dejar al huésped respirar plenamente en un sitio que se le ofrece como siendo su propia casa, se sustituyen las leyes relativas a la emigración, promulgadas por el Estado, que controlan el desplazamiento de las poblaciones y emiten un estricto sistema de selección del extranjero para su admisión en el país. Paradoja entre la hospitalidad justa, espontánea del ciudadano del mundo y el poder que restringe la hospitalidad en nombre de la ley de la sangre y del territorio.

A su llegada, se le insta al extranjero deletrear su nombre. Tiene que pedir la hospitalidad en una lengua que no es la suya. Es la primera violencia. El extranjero es extranjero a través de su lengua, distinta, y de la cultura que esta lengua vehicula.

Si su demanda está aceptada, ya no podrá hablarla. Es la segunda violencia. Guarda su lengua en un jardín secreto y, a través de ella, su cultura, las imágenes de su país de origen. La lengua es su único equipaje, su único bien y se la tiene que tragar.

Se le pide adaptarse pero se encontrará siempre en desfase, siempre un poquito atrás, en desequilibrio con la cultura de acogida. Se siente diferente y difícilmente, se sentirá del todo adoptado en estos nuevos horizontes. Lo que más le falta en este momento, es comprensión y amor.

Por esta razón buscará sus semejantes, emigrados en estas mismas condiciones. Es el movimiento natural del emigrado: buscar los suyos. Y se sentirá en casa en aquel club de fútbol italiano del barrio de Lieja, en aquel bar a tapas del barrio de la estación « du midi » en Bruselas. Le ayudarán, más que cualquier autóctono, a orientarse en aquella nueva cultura y a encontrar trabajo. Para siempre entenderá el valor de la hospitalidad muda que ofrece una cama y una cena.

Llegará el momento en el cual, el extranjero se atreverá, a su vez, a formular su pregunta. Y cuestionando, perturba porque precisamente cuestiona, pone en duda. Su pregunta es un factor de cambio. Por lo tanto da miedo, aparece como una amenaza. ¿Llevará una revolución? Trae consigo parámetros distintos, otros criterios de elección, otras libertades. Aparece como la contestación de las costumbres, de la autoridad, del orden establecido.

Recordemos en Francia las fecundas intervenciones en las instituciones literarias y artísticas de Guillaume Apollinaire, Picasso, Tristan Tzara, Piet Mondrian, Isidore Isou, Samuel Beckett, Eugène Ionesco, etc., todos extranjeros. No fue por casualidad. Las provocaciones de las vanguardias se asimilan a largo plazo, pero sí, acaban siendo asimiladas por la cultura ambiente.

¿Y a nivel político? Difícilmente lo harán porque no dejan de ser extranjeros a la polis. No han nacido en aquel territorio, no comparten la misma sangre. Tendrán que tragarse su pregunta. Pero sus hijos sí lo harán por ellos. Y, obrando con la mayor discreción, llevarán su pequeña revolución subterránea, trabajando –en el marco de la democracia- para que todas las comunidades de distintas orígenes se sientan UNA en aquel país de acogida. Pienso a nuestro Ministro-Presidente del Gobierno valón, Presidente también del Partido Socialista en Bélgica : Elio Di Rupo, de padres italianos. Pienso a nuestra Ministra de Cultura : Fadila Laanan, cuyos padres son marroquíes[1]. Al decírselo a un conferenciante marroquí, en Cádiz, me contestó: « Ahora entiendo las subvenciones importantes que recibimos por parte de Bélgica cuando vivimos una catástrofe en Marruecos ». Los hijos de los emigrados no olvidan su comunidad de origen pero se sienten ya más de aquí que de allá.

Entretanto, los padres experimentan una doble pertenencia, una doble ausencia. A la vez aquí y allá. Me quedo sorprendida de la cantidad de callshop llevadas por los indios, los Magrebíes, los Africanos, en Lieja y Bruselas. Tienen que llamar a su país, necesitan quedarse en contacto. Mandan dinero. La diferencia de poder adquisitivo entre aquí y allá es la razón de su estancia, de este largo viaje. Por lo menos, son más útiles aquí para su familia, que allá en la pobreza y la ausencia de trabajo. Sus hijas y sus hijos siempre tendrán aquí más posibilidades de estudiar y de convertirse en personas autónomas, libres.

Pero estos padres no querrán morir aquí. Habrá que enterrarlos en su tierra de origen, en el pueblo, al lado de la mezquita o de la iglesia, con los ancestros. Es su última voluntad. No son de esta tierra, no les gustan la forma de estos cementerios y de estas tumbas. En aquel plan, son intransigentes.

Me acuerdo de esta comunidad de italianos en Lieja que comentaba que al padre muerto, lo tuvieron que enterrar en Sicilia porque así lo quería. Un viaje complicado, con muchos papeles que rellenar. Y luego, pasaron los años. Los de Lieja ya no iban a Sicilia. Así que al padre, se lo trajeron de vuelta para enterrarlo de nuevo en Lieja. Así por lo menos, los hijos lo tenían a su lado.

Estas dos nostalgias del extranjero, la de su lengua y la de su muerte, las entiendo. Entiendo la violencia de la pregunta, de la adaptación, el desfase, la presencia doblada de ausencia.

Lo que me ayudó a anclarme en esta nueva tierra, es la masonería: enseguida me dio lo que más necesitaba: confianza y amor. Si nuestra Orden no ahorra la violencia de las preguntas preliminares, por lo menos, al dejarle el paso, proporciona enseguida al viajero una justa hospitalidad, le ofrece una cultura universal. Nunca más, en ningún país del mundo, se sentirá desfasado. Me siento en casa y con mi familia en mi logia de Sevilla y cuando visito a mis hermanos de Bélgica.

¿Por qué sigo queriendo estar enterrada en mi pueblo del Norte? ¿Será su tierra más húmeda, más maternal?

Martine
25 de enero 6007

[1] La lista es más larga : Maria Arena, actual Ministra-Presidente del Gobierno de la Comunidad Francesa de Bélgica, también de padres italianos ; Emir Kir, Secretario de Estado para la Región de Bruselas, de padres turcos, etc. En total en las asambleas políticas en Bélgica, 32 responsables (entre Diputados, Senadores y Parlamentarios) proceden de la emigración, sin contar los numerosos concejales que actúan a nivel municipal.